Esta nueva situación que estamos viviendo, nos está enfrentando a muchas cosas. Entre ellas, una a la que pocas de nosotras estamos acostumbradas: el teletrabajo. Vamos, trabajar, reunirnos con clientes o con compañeros de trabajo e incluso dar clase, desde nuestro salón/despacho/habitación de casa. Y, como todo desde que el COVID-19 llegó a nuestras vidas, muchas no sabemos muy bien cómo manejarlo para sacarle (y sacarnos) el máximo partido.

En este post te intentaremos ayudar en lo máximo posible para hacer que tu concentración y tu motivación no decaigan por trabajar desde casa, ayudándote a ver cómo organizar el espacio y cómo seguir disfrutando de la moda sin salir de casa.

Elige bien el escenario: Cambiar de habitación te ayuda a cambiar el chip y ponerte en “modo trabajo”. Parece una tontería, pero tener que desplazarte a otra habitación te ayuda a mentalizarte de que no puedes estar todo el día “trabajando” desde la cama.

Di NO al desorden: Un ambiente de trabajo desordenado tiene un efecto muy negativo en nuestra concentración. Nos genera ansiedad y nos impide centrarnos en lo verdaderamente importante.

Descansa: No todo tiene que ser trabajar sin parar. Tener el ordenador cerca puede ser un arma de doble filo, ya que, como lo tenemos cerca, “podemos seguir hasta terminar” el proyecto. Y no. Hazte un horario e incluye momentos de desconexión: unas “cañas” virtuales, una clase de yoga, un descanso de diez minutos para tomarte un café entre reunión y reunión…

Fuera el pijama: Sí, es difícil estar en casa con algo que no sea ropa de estar , bueno, por casa, pero tómate el teletrabajo como lo que es: TRABAJO.

Levántate, dúchate, maquíllate y vístete todos los días, para motivarte al mirarte al espejo por tu belleza mañanera y ayudarte a concentrarte más.

No al conjunto “camisa con pijama”: Sabemos que es tentador, pero no te pongas solo la parte de arriba. No vayas a la videoconferencia de turno con tus pantalones de pijama de Minnie Mouse y una camisa blanca de Cortefiel, porque como te tengas que levantar a por un vaso de agua y no te des cuenta…SORPRESA.

Aprovecha para probar: Es un momento perfecto para rebuscar en tu armario conjuntos nuevos o ropa que tenías enterrada en los cajones. Prueba a combinar estampados, a mezclar colores y a ver cómo puedes adaptar las tendencias que tanto te gustan a tu “vestuario de trabajo”.

Faldas como aliadas: Las faldas midi llegaron para quedarse y nosotras le damos las gracias. Una blusa y una falda plisada y suelta es el ejemplo perfecto de como un conjunto puede ser profesional, estar a la última y ser extremadamente cómodo. ¡No hace falta ni que lleves medias!

Comodidad ante todo: Atrás quedan la ropa ajustadísima que es divina, pero incómoda. Para teletrabajar, lo mejor es pensar en que un outfit cómodo, como una blusa y un vaquero oscuro, o un vestido amplio, pueden salvarnos de esa idea de “NECESITO PONERME EL PIJAMA”, que tanto puede distraernos.

Esperamos que estos tips te ayuden a sacarle el máximo rendimiento a esta situación y recuerda, ¡un día más significa un día menos para vernos por fin!